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Colectivo Territorial La Chispa
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Oct
22
2011
Reportaje a Tati realizado en agosto de 2008 por los compañeros del CESAC 19Publicado a las 13:06 del 22 Octubre de 2011 por admin
T: Es decir esteeee…. Yo estaba en la 26 y ahora en la 9… digamos que las dos manzanas, cuando se abre la calle, porque mucho antes que yo… yo hace mucho que vivo acá no pero… mucho antes no pasaba eso pero bueno hay un determinado momento en que se abren las calles, qué se yo, y entre Bonorino y avenida Riestra que digamos era como un lugar típico de saqueo, de robar en la feria o cualquier tipo de cosas y siempre era como el límite ¿no? Hay zonas por ejemplo de otro sector es más el tema de la droga y otros que es más el tema de… medio sectorizado en un momento de la historia. Hoy desgraciadamente no es así. Digo desgraciadamente en el sentido que en lugar de ser, que se haya erradicado, al revés, aumentó y está por todos lados. Pero hay como, como determinado tipo de familias que habían armado la manzana 9, que vivían. Por ahí en las otras era más… hoy está diferente, en ese momento era una manzana prácticamente de gente argentina, población argentina con una total marginalidad, un argentino que va a la villa es un argentino marginado. No es lo mismo el extranjero que nos demostró que ha venido con dinero como para poder hacer semejantes construcciones y capitalizar porque hacen de una casa hacen 20 piezas y empiezan a recibir de nuevo la plata que invirtieron. Bueno, tal vez por eso manzana 9 tiene esa tonalidad. Manzana 9 se mantuvo rezagada mucho tiempo. Hoy hay mucha población paraguaya, le fueron comprando a la gente, a parte después hay un momento en que de todos lados las familias se van al polideportivo que era el primer complejo que se organizaba. Pero bueno, te comento esto porque es bueno que sea ahí, hay otra… por ejemplo hay mucha tuberculosis ponele en la manzana 23 o 24, en la zona más de población densa porque muchos cosen en talleres. Como que nosotros ya de tanto trabajar más o menos los tenemos individualizados. SIDA, todo tipo de enfermedades digamos este… que de última el comedor tiene que tener la claridad de saber que son gente que tenés que asistirla porque están tomando mucha medicación, que justamente, tuberculosis tiene que ver con eso no? Que no están bien alimentados, que están en talleres cerrados, que respiran todo ese polvo que les arruina el pulmón. A nosotros nos pasó, una anécdota de una familia que venía al comedor, la mamá venía a buscar la comida, nosotros tenemos una metodología diferente a otros comedores, toda persona que participa está obligada por consenso fue en asamblea de comedor de que tienen que participar una vez a la semana en alguna tarea. Genera un compromiso y también te saca del lugar de recibir pasivamente un plato de comida no? Bueno y esa anécdota les cuento que era una familia… el marido trabajaba, no lo veíamos prácticamente, la veía a la mamá con los chiquitos y un día bueno se van a ir a Bolivia, genial, no cruzan la frontera que al hombre le agarra un vómito de sangre que tuvo que volver para atrás. Y ahí nos enteramos de que tenía tuberculosis, otra vez volviendo al comedor porque a todo esto ya era como: bueno nos vamos, habían juntado unos pesitos que se yo, y ahora todo mal…ahí empecé a tener como más observación sobre el tema porque hasta ese momento no lo había tomado tan… no nos había pasado a nosotros porque viste uno hace la observación de lo más directo, te pasa a vos y es como que tenés otro grado de…y bueh hay tantas cosas que uno también pierde la óptica no? Pero realmente si, empezamos a ver, y no te digo en el sector de la 22 para atrás… en cambio en el otro era VIH, y bueno SIDA ni hablar tengo tantos fallecidos por ese tema. Después tenés problemas que ahora no se ve pero hubo una época que… granos, era como que determinado momento y en determinada situación, era como que era todo el mundo, viste como una epidemia. Yo creo que tiene que ver con eso con la forma de vida o donde estás, el eco hábitat. Son cosas tan importantes y a veces uno no toma en cuenta algunas cosas no? Pero bueno fue cambiando y también fueron cambiando otro tipo de enfermedades. También había en un momento, diarreas que bueno los chicos viste… desesperación. Después se hizo campaña y todas esas cosas. Las campañas son muy importantes porque la verdad que acerca a la gente cosas que ya sea por el trabajo, ya sea por la ignorancia de lo importante que es, la campaña de vacunación ayudó muchísimo ir casa por casa mirando… es como que también cuando vos… te sentís…. Más… tenés un grado de importancia ante los demás, se ocupan de vos, se preocupan por vos, se preocupan por tu familia que tu familia esté bien que los chicos ven como están. Y también te pone en un estado de alerta también: “uy van a venir y van a ver que no tengo cumplido”, entonces por lo menos, aunque sea por ese recurso ya hace que la gente también se movilice un poco no? Que se yo son cosas que te comento así más o menos de o infidencia… F: si, no, importantísimo E: si, totalmente. Y usted como empezó acá en el barrio? T: bueno yo, lamentablemente en ese momento vine, digamos en el 90. Yo vivía alquilando, después bueno, más bien fue por una cuestión personal, tuve que caer en la villa porque, porque ya está, no había más recurso. Dijimos dentro de 6 meses juntamos unos pesos y nos vamos. Y bueno: falta de trabajo… un montón de cosas que se fueron dando. Y al revés, uno piensa que podés juntar, que te vas a ir y no es tan así sobre todo cuando hay chicos no? Ehhh al principio fue muy terrible, muy terrible porque yo me críe, soy argentina, me crio acá educada digamos en Capital Federal donde uno veía las villas como algo que estaba por fuera y como un submundo, ¿no? Como todas esas fantasías que uno se hace, uyy meterse por los pasillos de la villa y esas cosas. Y cuando llegué bueno fue terrible, fue dramático, mis hijos eran chicos. Fue muy doloroso, una experiencia terrible. Emocionalmente me deprimió mucho, me puso muy mal. Pero bueno, estaba, y que venía de cosas personales no? No es que fuera… yo venía con un tema de violencia familiar, yo tengo muchos hijos. De una primera familia que hice, me separo y hago nuevamente una pareja que bueno tuve 5 hijos y realmente fue terrible una elección terrible. Cuando yo estaba mal, digamos, era un matrimonio complicadísimo, mucha violencia, una persona muy inteligente bueno que lamentablemente estaba enfermo. Y fuimos, bueno, así en declive y cuando viene acá es como que bueno consiguió trabajo, estaba trabajando pero no podíamos levantar la casa. Es más, yo con ese concepto de que la villa en cualquier momento se erradica tampoco le permití que el haga la construcción de ladrillo, él quería invertir en ladrillos tener una pieza como la gente. Pero yo ya eso era como que me… pensaba que ya “uh me están exigiendo, me estoy quedando acá definitivamente”, era un horror. Entonces yo decía “no no no, juntemos para irnos”. Y nada, no fue así, y bueno en un momento yo tengo que recurrir a un comedor. O sea íbamos, conocí todos los comedores prácticamente: Levántate y anda, Menari, Niños felices, Angeleli, Portal de Belén, o sea era como un pasaje por distintos lugares porque uno tampoco se halla en la situación de tener que ir a buscar comida o de tener que sentarte en un lugar a comer. Es re complejo, te jode mucho la cabeza, desestructura demasiado. Y uno que está tan acostumbrado a estructuras rígidas, viste, la familia, la mesa y todas esas cosas. Bueno hoy tengo mesa, yo cuando llegué a la villa no tenía ni mesa. O sea eran las camas, comer con el plato en sin mesa, horrible, horrible, horrible. Entonces como que te jode un montón, o sea rearmarte ante esta nueva situación. Y bueno cuando en el tránsito de distintos comedores yo tengo una vecina, tenía una vecina atrás de casa que trabajaba en Niños felices y me decía, Tati por qué no viene aunque sea a tomar unos mates. Me veía tan mal, tan desastrosa, mi vida era tan desastrosa que lo evidenciaba totalmente y ella me invitaba que yo vaya a Niños felices que yo vaya. Y bueno tengo que ir a Niños felices a buscar la comida o sea tengo que usar ese recurso de entrar a comer. Y ahí es como que…si a mi me cuesta muchísimo sentarme a comer levantarme e irme. Naturalmente voy a casa de una amiga o de familia me levanto y lavo un plato aunque sea. Me resulta muy difícil la actitud pasiva en ese punto no? En otras si he tenido una pasividad terrible. Y comienzo, o sea, planteo esto de si puedo ir a colaborar porque nada, me sentía incómoda ir a buscar la comida. Me dijeron que si, que me aceptan, me acuerdo que Rosario era la mamá de Alicia que estaba en la cocina y bueno me llama, me invita. Y estuve 4 años con unas idas y venidas terribles. Como yo vivía violencia familiar estaba un tiempo resulta que después me escapaba con mis hijos a otro lado y después volvía y me volvía, volvía a entrar al grupo hasta que bueno logro la exclusión en el ‘97 pero digamos que fue todo un proceso. En Niños felices había un grupo llamado: “autoayuda a la mujer golpeada” que justamente había armado Ninosca. Y bueno, porque viste en la conversación como se da, uno en un momento tiene que sacar eso de adentro. Y veíamos que nos reflejamos todas, que teníamos problemas de violencia y era terrible. Cuando lo ves, que el marido va corriendo a la mujer, “uy a vos te pasa lo mismo que a mi vos sabés que bla”, para que la persona que lo está pasando no se sienta tan avergonzada, vos le largás también tu historia, mirá yo te entiendo porque me pasa lo mismo entonces como que después al final terminamos dándonos cuenta de que estamos pasando casi la mayoría ese problema y empezamos. No se cómo Nino lo consiguió, porque yo en ese momento era solamente colaboradora y empezó a venir gente no? Psicólogos, sociólogos mucha gente empezó como acercarse gente sobre el tema y empezamos a reunirnos. En ese tiempo bueno estaba Alicia, Nino, Rosario como las referentes más importantes. Y tal vez yo con mi forma, mi actitud, me invitan a muchas reuniones, yo empiezo a conocer el afuera de un comedor. Con Rosario me hice un poco todo el aprendizaje de la cocina. Es más ella siempre me llamaba y me decía: vos tenés que agarrar el cucharón porque no sabemos, acá no hay definitivo, nada es eterno y hay que aprender por cual cosa, por una emergencia. Muy previsora, la verdad que tuvo una actitud muy buena porque eso hizo que continuara después de su muerte. Porque también me preparó para que yo abriera otro espacio; o sea, las cosas se dieron de otra manera pero digamos, llegado el caso eso fue lo que hizo que nosotros pudiéramos permanecer o asistir desde otro lado a la gente no? Y bueno, con Nino empecé a tener contacto con el afuera y con Alicia, y yo todavía vivía en mi problemática, yo servía, como era mi espacio de escape, estaba ahí, iba para acá para allá que se yo y después volvía a mi casa, era terrible. La verdad que haberlo vivido desde ese lugar a mi me sirvió para, digamos, a veces uno no es que no esté capacitado para trabajar, tiene herramientas, instrucción o no, pero tu vida, tu diario, tu cotidiano es terrible, hay veces que podés salir, hay veces que no podés salir, te encierra o te encierran, no podés cumplir con horarios, no podés trabajar con lo que se pide en el sistema no? Cumplir con horarios, cumplir determinados días. Entonces el comunitario tiene esa virtud de cuando podés, estás. Y hasta te permite cuanto más puedas estar, mejor. Porque vos tenés una justificación de que trabajás afuera y cuando tu hijo se enferma o cuando tenés problemas de que tu marido no se, las locuras de él o lo que sea, lo podés hablar desde otro lugar. Y yo no me imagino de que vos sos una vendedora y le digas no, hoy mi marido me encerró en el cuarto, no, imposible, esas cosas que se dan, uno por vergüenza deja de trabajar, lo he hecho, no vas más no te presentás más y chau. En cambio el comunitario es como un abrazo, como, viste? una contención, entonces… Ojo, acá no sólo las mujeres, los hombres también tienen un espacio de contención. En el hombre se da menos porque le cuesta más, o sea, tiene otra relación. Las mujeres ya de movida somos madres de criaturas, salimos para trabajar por un plato de comida; es más difícil que el hombre lo haga. Ya el hombre tiene otra concepción, nosotros mismos le hemos puesto otra concepción de trabajo y de actitud, si vos no traes plata a la casa no servís, por más que vos te vayas a trabajar, a hacer una torre, no te pagan o te pagan poco, todo una demanda, no? que lleva el hombre cargada y bueno genera toda esa cosa. Son las pautas que te impone la historia de la vida, o sea el hombre tiene que salir a trabajar afuera y la mujer se queda adentro con los hijos, cuando en realidad hace un montón de tiempo que eso ya no pasa más, como que quedó prefijado, como que nosotros en el juego, viste? que los mismos juegos infantiles tienen mucha carga de eso, de cuando la nena juega a la mamá, todos esos juegos tienen que ver con la vida, yo creo que… lo más lindo que me pasó a mi es haber visto por ejemplo, ocasionalmente, fue una situación muy especial porque no se da, siempre ves la gata sola con los gatos, que vi una pareja de gatos, el gato macho, la hembra y los gatitos, nunca visto no? Cuando los chiquitos empezaron a crecer el papá vino a enseñarles como subir al árbol y esas cosas, se dio así, entonces como a través del juego vos vas a aprender, aprendés a ser persona, a como te vas a desenvolver en la vida. Y nosotros perdimos mucho de esas cosas. Entonces esas cosas yo creo que después te aparecen como asma, como… entendés? Situaciones donde uno no estuvo preparado para enfrentarlas, no estuvo preparado, cosas que uno realmente no sabe como reaccionar y en la mujer se da de una manera… En el hombre se nota que tiene una carga social tan fuerte que… o sea, no justifico la violencia, no es que estoy justificando que, bueno, pobre, sino que realmente hay determinados mecanismos que hay que desarmar y eso va a generar buena salud. Porque un chico a veces termina siendo desnutrido no porque le falta un plato de comida si no por la violencia generada en la casa. Está tan mal, está tan mal que no puede comer o lo que come no lo digiere, cuando va a la escuela está en blanco, el tipo está preocupado… Uno tiene que recibir, y el no puede recibir porque está lleno de toda la problemática de la casa entonces está así en blanco viste. Encima es el tonto, el burro, el tarado, me entendés, y en realidad hay cosas… a mi me pasó porque yo soy maestra y yo he trabajado de maestra, y era maestra del área de lengua no? Fui en distintos lugares, pero más específicamente se me da, viste esas observaciones que uno hace, y era maestra de 5º, 6º y 7º, y en 5º grado era una revolución. En 6° no tanto pero había cursos muy puntuales que yo hacía la observación y en 7° ni te cuento se están yendo viste, entonces son todos grandes, te pasan por encima. Pero en 6° grado pasó esto de ver un chico que viste lo jodían y claro él era agresivo, pero claro, lo jodían, pero era totalmente cerrado totalmente callado y yo hacía esas observaciones, entonces ahí digo: cada chico es la resultante de lo que pasa en la familia. De alguna manera vuelcan en la escuela lo que le pasa en la familia; no totalmente, hay otros que son más bien como espejos y otros no, otro es como que se escapan de la casa, de la situación familiar y por ahí es un tipo súper, o sea no demuestra, pero vos notás que tampoco es algo tan normal lo que está pasando. Esas observaciones hicieron que yo, en donde yo me desarrollara, en donde yo participara, es como que yo siempre tengo ese grado de observación. Y lógicamente en un comedor que estás rodeado de gente, rodeado de grupos, grupos de salud, grupos de educación, grupos de cocina… Nosotros habíamos armado en la manzana 22 cuando tenía el comedor ahí que todavía está en obra, que algún día tal vez se terminará no se… Ahí hacíamos una asamblea con el nombre de MTD, movimiento de trabajadores desocupados porque habíamos sido unas de las iniciadoras junto con otra gente de hacer marchas y movidas, cuando en La Matanza comienza todo ese tema no? que empiezan a hacer cortes de calles. Al principio, en el 97 estaba yo, en el 98 es cuando empiezo el comedor “La Chispa”. Y nada, siendo parte del cuerpo de delegados, en contacto con otros compañeros, mirá lo que está pasando en La Matanza y yo decía “pero acá está lleno de desocupados, si allá están haciendo algo, porque no hacemos algo nosotros también, que puede pasar”… y cortamos la calle en Perito Moreno, allá en Cruz, y después Quito, que era otro compañero en ese momento del cuerpo de delegados, me dice “vamos a pedir ayuda” que se yo, como diciendo que no se animaba que trabajáramos solos por nuestra cuenta, sacando a la gente. Y yo también, totalmente inexperiencia, solamente vi que allá hacían algo, nosotros también hagamos algo y bueno vinieron, como él trabajaba (y sigue trabajando creo), no se en que puesto ni que actividad hace pero trabaja en La Plata y es de la CTA, hoy no se si ya directamente tiene un cargo. Entonces él me propone una marcha en lugar de corte, hagamos una marcha a Avenida de mayo y bajo el paraguas de fulanito de tal y le digo “mirá vos bajo el paraguas yo no comparto, ¿qué tengo que ver yo con ellos?”. Entonces hubo un par de marchas más, nos unimos todos y vamos. Ahí empezamos, es más, de hecho, Quito por ser una de las que generé toda esta movida, me hace ir junto con ellos arriba a hablar con el director de Institucionales. Y bueno te habla todo su parte de política, claro la diferencia entre el discurso de ellos y el mío es yo soy muy llana, muy simple, muy clara, digo lo que siento y lo que pienso de la manera más clara posible. Comento que nosotros realmente hicimos todo esto porque en la villa hay mucha gente (todavía no era la población de ahora, lógicamente pero igual había mucha gente) que realmente la está pasando muy mal, además de los subempleos que había, había gente que no tenía ningún tipo de empleo, y que los comedores desbordaban porque no había forma de sostener esas familias donde lamentablemente estábamos viendo ya desnutrición. Nosotros con el 19 justamente, habíamos hecho eso de como un programita. Cristina nos pasaba, Cristina era la doctora que nos pasaba a los chicos cuando las familias que tenían problemas o había desnutrición, les recomendaba que vayan al comedor y nosotros a su vez también las cosas que detectábamos mandábamos al 19. Había un fluir de relación en el tema de la salud. En realidad bueno se los cuento todo así, ni siquiera en tiempos, si la hiciera más cronológica sería diferente pero bueno, yo te cuento lo que me va saliendo de la cabeza. Eso pasó y de ahí surgió el MTD, de las marchas. Fuimos una o dos veces, nos daban unos bolsones de comida, porque era claro eso, no te van a dar trabajo pero algo te van a dar para que no… andá a tu casa y quedate tranquila, aguantatela. En esa actitud siempre. Y bueno, conseguimos bolsones de comida, imaginate era el único comedor de la villa, porque él estaba fuera de la villa, nosotros estábamos en la villa, que recibía bolsones de comida, eso hizo que mucha gente empezara a observar, ¿que pasa acá? ¿Que onda? Encima en el comedor hacíamos reuniones del cuerpo de delegados, entonces todos miraban el pasaje de mercadería que entraba. Y en algunos despertó en decir bueno hagamos un comedor, pensaron que era más sencillo. Con el 19 digamos, la relación fue de inicio. Cuando yo me separo de “Niños Felices” porque pensando que yéndome del comedor iba a lograr que la familia, que el papá de mis hijos se tranquilizara, para, bueno, ver alguna cosa, no, no fue así y ahí tengo que resolverlo de esa manera tan violenta que es la exclusión del hogar. Te digo que la exclusión del hogar en mi caso en particular fue un duelo, caigo redonda, una depresión, no me levantaba por nada. Tatiana, mi hija, me ayudó porque hacía que él (señala a su hijo Andrés) pueda seguir yendo al colegio, porque si no nadie lo llevaba. Ella se hace cargo, lo lleva al colegio, la tengo que cambiar de escuela porque ella iba a Lautaro junto a sus hermanos y Andrés iba a 24 de noviembre, así que no podía ir, era imposible que hiciera los tiempos para ella. Ahí es donde ella decide: “mamá voy a estudiar a Niños felices a la mañana y después lo llevo a la escuela”. Entonces voy, lo planteo y el distrito dice que no, que la iban a pasar a un colegio ahí cerca donde él estaba estudiando para que ella lo pueda llevar y traer. Eso pasó mientras no estaba en el secundario, cuando entró al secundario ya la cosa cambió también y él dejó de ir al colegio. Pero ya esta situación fue diferente, yo trabajaba tanto que no tenía tiempo ni de retirarlo ni de traerlo. Entonces en el ‘97 cuando hago la exclusión del hogar, fue el 7 de abril y en junio, mayo-junio, Julio Álvarez que era el que estaba en La Chispa (La chispa era un grupo de trabajo solidario que hacían apoyo escolar, hacían un trabajo en el barrio, pero a nivel de apoyo escolar nomás). O sea había gente que tenía que ver con la educación. Una de las tareas era el fútbol, notaban que la respuesta era… el cuerpo no come bien no puede responder al esfuerzo de jugar al fútbol, es divertidísimo pero hay que correr. Entonces piensa Julio armar un comedor o algo para ver si podíamos ayudar a estos chicos. Pero él con su lógica viste de que un poquito de cada uno, él no quería saber nada con el gobierno, que el gobierno no tenía nada que dar, lo podemos hacer nosotros solos, le dije:” vos estás loco, si yo tengo un paquete de arroz lo hago en mi casa, para que voy a ir a un comedor a usar el paquete de arroz”.O sea, salgo de mi casa para, fuera de mis hijos, para estar haciendo una comida para todos muy lindo un día pero mantener un comedor no, yo ya se lo que es un comedor, el comedor te saca de tu familia, horas, muchas horas, no estás una o dos horas, estás muchas horas. Entonces al principio dije hagamos un merendero para ver que éramos capaces de hacer y él prácticamente me convoca porque a mi me conocía primero, mis hijos participaban de La Chispa y porque aparte en otras reuniones que habíamos tenido como comedores me vió la cara. Entonces me convoca porque sabe que no estoy trabajando en ningún comedor y yo llamo, o sea, yo estaba tan mal que dije, yo te llamo a la gente, que conozco que sea para comunitario y yo me voy, hago la presentación y chau. Que pasó: a Julio y los pibes yo los conocía por otras reuniones y porque de alguna manera habíamos hablado en algún momento. Las mujeres de la villa no los conocían, y nosotros, cuando vivís en un lugar como que el extraño te produce aprensión “mmm… este con que viene, que onda, que quiere de nosotros, en que nos va a usar”, porque acá es claro que siempre que venía alguien era para jodernos la vida, entonces era como que para que vienen estos. Lamentablemente yo era la bisagra, porque estos no querían saber nada con estos; querían si, armar un comedor pero les tenían desconfianza. Ellos podían tener un contacto más fluido con Erica, con Perla que son las compañeras que yo convoco, así que casi por obligación, soy de nuevo parte de un comedor. Bueno, terminé siendo la responsable. Por ejemplo Erica que venía de Niños felices después se va y arma su comedor Los pajaritos en su casa. Perla fue la única que estuvo más tiempo conmigo; Teresa… bueno… discusiones, se fue. También nosotros desde nuestro espacio, también pasó eso de que generamos gente que también tuvo, se animó a armar un espacio, que no le fue bien porque la creyó más fácil no? O sea les faltó toda la otra parte. Erica si lo pudo hacer porque estuvo conmigo desde el inicio. María por ejemplo que armó un merendero le fue mal porque confió en políticos que le bajaban las cosas y que después cómo sigo. Nosotros no, nosotros hicimos desde abajo, de ir al mercado central, revolver los contenedores, caminar todos los puestos de verduras, todos los puestos de carne, todos los puestos de almacenes, todo Capital federal… Capital federal exagero, te digo, conozco todo Floresta, Flores, Caballito después Pompeya y todo Soldati. Nos íbamos caminando hasta la calle Avellaneda, caminábamos por ahí, nos metíamos en los supermercados, siempre mangueando no? Y así armamos el comedor, o sea que fue todo un trabajo difícil, durísimo. No teníamos días de sol, no teníamos días de lluvia, no teníamos días de frío o de calor que nos parara, lo hacíamos bajo lluvia y bajo tormenta y con los calores que te morías. Fue todo eso que fue armándonos, fortaleciendo al grupo que después se armó. Lógicamente se van ellas y vienen otras personas con otra dinámica de grupo, o sea al año de pelearla, fue uno de los comedores que más tuvieron la suerte de recibir apoyo del gobierno fue el nuestro. Generalmente tenías que estar 4 o 5 años ahí luchándola, nosotros al año recibimos las raciones, las primeras raciones que eran 60 pero ya eran, a nada… E: ¿eso en que año fue? T: en el 98, en el 97 nos iniciamos y en el 98 recibimos, y de regalo de cumpleaños porque el 27 de julio cumplíamos años y ese día fue el primer día que recibimos las raciones de comida. Para nosotros era un reconocimiento. Después se fue dando de otra manera el tema del reconocimiento de promoción social, porque bueno, vos sabés que la mayoría de los comedores fueron formados casi políticamente, rara vez había un grupo de personas realmente quien decía del comunitario, con esas ganas de bueno de apoyarnos, de ayudarnos para el bien común. La mayoría eran todos políticos. Si algunos de los políticos era el que estaba de turno, pum, entraba. A nosotros nos pasó que no, no teníamos ese consenso, si bien Julio tenía que ver con los socialistas, viste, del Partido Socialista que también se queda huérfano porque abandona su militancia, porque bueno no estaba de acuerdo con algunas cosas, queda huérfano de lo político pero eso no quita que hubo gente que se acercó, quiso ayudar. Cuando en el 97 estábamos con el tema de que como hacíamos la leche y que patatín y que patatán, los chicos de La Chispa lo que hacían era, los chicos, los de ese momento no? Hacían fiestas y con esa plata compraban la leche, chocolate, pan, azúcar. Y nosotros salíamos a buscar pan, facturas, lo que venga, hacíamos unas buenas meriendas. Pero claro las mamás venían y decían cuando hacen el comedor, somos un merendero, pero “bueno por favor necesitamos un comedor”… Se arma el comedor y el 25 de agosto empezamos el comedor. O sea el 27 de julio armamos el merendero, el 25 de agosto a instancias de la gente empezamos el comedor y desde el 25 de agosto hasta el 27 de julio la hicimos pero a pulmón totalmente porque los chicos nos empezaron a ayudar pero después viste como todo, tenían otras cosas. Qué hacemos?? Que hacemos??!! “Ay Erica mejor que no traigan plata así nos independizamos más de ellos”… Yo, a todo esto, pensaba también en eso de que con qué fin ellos querían promover esto… pero que sí ya estábamos en el espacio y que lo iba a pelear. Yo me veía con una trabajadora social del centro 19 que se llama Mariel y le comentábamos nuestro trabajo y que como yo venía ya de violencia familiar anteriormente estábamos armando nuestro propio espacio. O sea yo viví toda la situación de hasta que se excluye el hombre, después ¿que? Entonces hablábamos de la prevención al maltrato infantil porque la mujer no queda bien después de la separación, entonces hay que hacer toda una contención. En realidad el que siempre la liga es el chico, ya sea porque está el marido o no está el marido, la liga el chico. Entonces era como ver como nosotros veíamos la forma de que eso empezara a cambiar. Entonces nos ilusionamos con el centro 19, con el centro que está en el Illia (el 31) también. Nos empezamos a contactar con distintos centros. Porque el 20 estaba más en Perito Moreno, y estaba Niños felices trabajando con ellos. Entonces nosotros estábamos en la 22 (la manzana 22), íbamos para el 19, un poco por eso. Y porque además la población nuestra iba más al 19. Era el sector de las manzanas, 22, 24, 25, el sector más para este lado. Y bueno, hablamos con Mariel, entonces en un momento Miryam (que es la que era en ese momento la directora, Miryam Duque) le comento que habíamos armado el comedor así, papapapam, metemos otro chivo, “nosotros necesitamos que nos ayuden con leche porque los chicos a veces nos dan pero la verdad que se nos está complicando porque cada vez vienen más y”… entonces me dice Miryam que sí que vaya a buscar cada tanto tiempo y nosotros re felices, ya está solucionamos el tema de la leche, el resto viene solo, conseguíamos harina y hacíamos tortafritas, eso se va armando, lo que tengo en casa lo pongo ahí, yo dejé todo prácticamente ahí. Y entonces nada, te genera cosas muy buenas, te movilizan cosas internas muy importantes. Pero por otro lado estaba dejando de lado a mi familia, se me generó un quilombo familiar terrible, yo estaba separada, el papá andaba rondando, yo trabajaba un montón y él pierde el colegio (señala a Andrés). Lo que pasa con Andrés, también era… yo tenía que dar prioridades, y lo que me estaba dando de comer en ese momento era el comedor. Era salir del comedor o quitarle la fuerza que le puse… y lógicamente no hubiera llegado donde estuvo. Mi vida pasó a ser el comunitario y mis hijos eran los satélites que estaban pegaditos al lado mío pero… no logré que mi familia se prendiera en el trabajo comunitario, mis chicos eran chicos, todos adolescentes ni me daban bolilla. Es el día de hoy que tengo uno solo adentro, Iván es el mayor y que renegó tanto contra el comunitario y hoy está siendo compañero no? Y no es que a mis hijas no les guste, es que ellas tienen un resentimiento contra el comunitario en el momento que le saca a la mamá, o sea en el momento que ellas necesitaban charlar conmigo. Por ejemplo, abría y entraba intempestivamente a la reunión como que te diga hoy: “ay mamá no sabés lo que me pasó!!” Le importa tres cuernos quien esté ni nada porque es como decirme: soy tu hija dame bolilla! Entonces fue todo así medio como que, dándose de esa manera, casi sin planificación. Surgían los problemas y nosotros PAM! La respuesta, así, inmediata. Claro, eso en un momento te desborda. Porque yo era delegada, era responsable del comedor, mamá de un montón de hijos. Era un quilombo mi vida, estaba muy desbordada, y aún en este desborde yo seguía produciendo, seguía produciendo y reproduciendo porque generaba que mis compañeras tampoco fueran demasiado disciplinadas. Y lo que tuvo de bueno es que generó, por lo menos en muchas de mis compañeras, una actitud frente al hombre de no dejarse pisar más y fue buenísimo. Ellas no tuvieron que separarse por suerte no? Sino que fueron logrando otras pautas. No se si están al borde de la separación o no, yo trato de que no, pero como… hasta acá, ponerle el límite, decir no, cosas que no van… Nosotras hemos tenido cuestionamientos de hombres que venían al comedor a decirnos que les metíamos en la cabeza a las mujeres (risas de todas) si, si, bastante… ahora es divertido pero en ese momento no (risas) y bueno y así. Eso es el comedor La Chispa, una explosión de cosas todo el tiempo… y después sí empezamos como a planificar más cosas, hacer reuniones de grupo, y ahí de esas planificaciones habíamos acordado en el 98, 99, armar el jardín. Pero ¿por qué surge esto? Porque todas las mamás que venían a trabajar y todas las mamás que vienen a trabajar, siguen viniendo tienen hijos y sobre todo hijos chiquititos: “¿y vos al nene dónde lo vas a dejar?” Y no logro que se entienda que es tan peligroso estar en la cocina, gracias a dios todavía no nos pasó nada grave pero yo, si ustedes entraron, vieron que hay una parrilla chiquita, una cocina chica donde ponen la olla grande no? Eso está… tocás y te quemás, está el horno, estás fritando o sea, fríen ahí, salpican y le puede caer al chico. Yo me imagino las peores cosas siempre porque de eso es que siempre tengo esa actitud no? Porque si no me preocupara no se que hubiera pasado pero yo estoy todo el tiempo así. De ahí fue que mis compañeras decían que podríamos armar una piecita donde poder hacer juegos a los chicos, seguís y divagás viste, no era solamente tenerlos ahí un ratito si no hacerles estimulación temprana y que los chicos tengan… blablabla y jueguen y que se yo cuanto… y estaba buena la idea, estaba buena, lo que pasa es que nos superaba la cantidad de cosas que hacíamos al mismo tiempo, si vos te fijaras en el lugar que hacíamos todos los talleres que hicimos… Yo tengo una carta acá para que la vayan leyendo mientras… la tengo que mandar, es esta (nos entrega una carta) encima se me rompieron los anteojos, ahí tenés una copia porque al final hice copia para… en realidad tengo que armarla bien porque ahí dice colectivo territorial que está bueno pero en realidad es un comedor comunitario, o lo pido para el comedor comunitario este espacio. Y todo eso lo hacíamos nosotros y realmente se generó desde la dinámica que iba surgiendo. Yo soy el colmo de lo desordenado. Y hasta ahora no pudimos hacer el jardín, estamos en eso. El jardín se está dando… en el 2001 viene un trabajador social y nos dice “no, ustedes tienen que crecer”. Era tanto lo que hacíamos y lo veía la gente y con todo un quilombo, tanto trabajo y como diciendo ustedes pueden hacer un montón de cosas, no, esto hay que hacerlo crecer. Se empieza a hacer una gestión desde promoción social con el IVC (Instituto de la vivienda de la Ciudad de Bs As) para que tengamos un mejor espacio, para que metí en esa si ahora no tenemos ni comedor… Donde estoy funcionando es la casa porque como me dieron el departamento dejé la casa para que funcione el comedor. El comedor en sí es un portón grande que ustedes ven: “Corporación del sur – La Chispa”, ahí es donde van a construirlo y en ese proyecto si están incluidas dos salitas de jardín maternal, vamos a tener chicos de 2 y 3 años. Por qué esas edades: uno porque están dejando el pañal, otra porque estamos preparándolos para 4 y 5 que ya entrarían al colegio. Ahora los 4 y 5 están casi casi legalizados en las escuelas públicas. F: claro, 5 es obligatorio T: claro, entonces dijimos agarremos 2 y 3 y por ahí se escapará un bebé no se, pero ni se si vamos a poder hacerlo pero digamos con 2 salitas con sus bañitos. Yo les dije lo que quería y la arquitecta de la Corporación hizo un espacio hermoso, o sea lo dibujó muy lindo y ahora corporación me dice que no, que no lo puede hacer así, que tiene que hacer menos espacio y bueno dije, háganmelo hasta donde puedan pero con los alambrecitos para construir arriba. “No se puede” me dicen. Nosotros tenemos que hacerlo terminado. Bueno si lo quieren terminado yo así no lo quiero porque ya es un capricho. Porque estoy 2 años paralizado el espacio y es culpa de ellos. Lo hubieran hecho a tiempo como corresponde y yo ya tendría funcionando mi lugar. Si no lo hicieron en el momento ahora no me pueden venir con que “mirá no tengo tanta plata”; es tu problema no el mío, la plata estuvo gestionada, presupuestada del gobierno de la ciudad para que se haga el espacio, entonces a mi eso me sacó de casillas. Julio decía si si, digamosles de que si, que arranquen. No disculpame no es así, como yo tengo que aceptar lo que me den? no me hubieran dado nada y yo seguía funcionando ahí en ese espacio, por qué tuve que hacer todo lo que hice… todo eso no se hace más te das cuenta? No puedo tener ni peluquería, ni manicuría, nada! No puedo tener nada de eso, que fueron espacios que se fueron dando en un espacio chiquitito que cuando me imagine lo que iban a hacer dije bueno buenísimo porque entonces voy a tener los chicos en jardín… va a ser una población muy pequeña, que se yo 20 chicos por cada salita. No podés tener más, pero ya tenés un grupito, ¿entendés? Cada año van a ir como… (Tocan timbre… nos vienen a buscar…) T: se pasó el tiempo, es así conmigo, tengo tanto para hablar y no puedo decirlo todo… bueno no se, ¿les digo que las esperen allá en el portón de adelante? F: dale, ¿y te gustaría que volviéramos así la continuamos? T: a mi no me molesta, porque justamente hay un período, del que yo te estoy contando donde empezamos a tener que ver con el tema en sí de salud, las experiencias que nosotros hicimos con otros, desde ahí armamos el programa de desnutrición que después implementó el gobierno de la ciudad. Bárbara en ese momento era una trabajadora social y escuchó todo lo que nosotros hacíamos. Nosotros por nuestra cuenta hicimos desayuno, almuerzo, merienda y cena, y hasta inclusive hasta sábado y domingo tratábamos de cocinar para que los chiquitos… ir acompañando, por que si no que sentido si tiene desnutrición que venga por una copa de leche, ayuda pero… y después a través de tanta cantidad de tiempo al estar la mamá viniendo, viniendo y viniendo, también una forma nosotros de ir viendo si realmente el tema era la comida, porque nosotros por qué queríamos que se sentaran a comer en el comedor? Porque veíamos la relación de mamá y papá, mamá o papá y el bebé, o a veces cuando la mamá es sola, mamá y papá venían a sentarse con los chicos, nosotros al hombre lo incluimos en el comunitario. Hay muchas cosas que por ahí otros comedores no le dan tanta… nosotros tratamos de armar desde ahí, el problema es ese, es que, no se si seguir con eso porque a mi me pasa, cuando nosotros armamos determinado tipo de proyecto después el gobierno lo toma como propio, hay cosas que yo digo ellos están ganando plata, te digo por mínimamente un sueldo y cuando nosotros gestionamos y estamos diciendo que una persona que trabaja para el comunitario es trabajo y por lo tanto tiene que ser reconocido… vos sos voluntaria… le enchufan esa y cagaste porque como puedo pelearlo, da bronca porque una voluntaria es que yo vengo 3 veces por semana, tres horas y chau, doy mi tiempo por voluntad. Pero si yo realmente tomo este compromiso tiene que ser reconocido porque estoy desde las siete de la mañana, ahora ya no se hace más así porque yo logré que más gente se meta adentro y haya un turno a la mañana, un turno a la tarde. Nosotros estábamos desde las 7 de la mañana hasta las 11 de la noche, y eso me creo en mi familia… un odio. Pero si no esto no hubiera pasado entendés? Cómo voy a lograr que cada dos horas o… (Se escuchan las voces que nos buscan desde abajo) así que bueno, comentales si pueden venir el otro miércoles F: dale el otro miércoles ¿te parece a esta hora? E: ¿a que hora podemos venir? T: vengan a la hora que quieran, yo a la mañana generalmente paso acá E: ¿tipo 10 de la mañana más o menos? T: si, si. Comentales que ya bajan E: porque nos gustaría charlar sobre algunas otras cosas conocer un poco más sobre el tema de los delegados, como está organizado. Es interesante tu papel en el barrio y conocer un poco más de la historia no? T: yo soy de las personas que trato de no meterme, porque cuando me meto me meto con todo, es un defecto que viene desde la matriz, porque mi mamá era una mujer solidaria, ella trabajaba, no tenía nada que ver con esto, era otra situación, pero en la navidad nos enchufaba un viejo que estaba solo en la calle… mamá!! Esta es una fiesta familiar. Pero ya mi mamá lo marcó, el ayudar, y bueno, te imaginás no? Este campo era… todo el tiempo, y te traspasa toda la situación, por eso hay muchas cosas que se van dando y por más que las quieras solucionar no podés, no podés porque te supera la dinámica. Estás terminando un problema que se yo y te surgió otro, entonces tenés que estar parado de una manera para sostenerte. Voy a ver como hago para bajarlas porque yo no tengo llaves. Nov
05
2010
Carta al pueblo por Pablo. A. E ParizoPublicado a las 17:31 del 5 Noviembre de 2010 por admin
Con nuestra vida, por que es el lugar que primero llega tu hijo! Si se siente mal después va al sanatorio. ¿Pero si tiene un accidente? ¿A donde vas para el corazón? ¿O si te robaron? ¿Y si te pegan un tiro adonde te llevan? A un hospital del Estado. Pero mira esto: Si yo te ayudo y vos ayudas, y ellos después me ayudan ¿Que pasa? Pensadlo Pablo A. E. Parizo. Mi nombre es José y soy uno de los muchos beneficiarios de una ley que no se cumple. La cantidad de años que llevo en busca de mi propia vivienda es el mismo que tengo de vida. Pudo haber sido solo un discurso de lucha pero lo convertimos en una posibilidad real cuando logramos que se detalle en un programa de Gobierno. La legislatura de la Ciudad era una institución nueva y por ese motivo la primer ley sancionada que conseguimos tuvo el numero 8, era marzo de 1997 y Aníbal Ibarra era el vicepresidente de esa institución. Si me pongo a recordar con detalle el Jefe de Gobierno, Fernando de la Rua, tardo mucho en acostumbrarse a apelar de oficio los desalojos judiciales a favor de los vecinos. Tardo mucho en hacer cumplir la ley. Como yo era parte de la comisión que se creaba a partir del primer articulo tena la obligación de explicar que el Ejecutivo incumplía sistemáticamente con el segundo, los desalojos debieron suspenderse para siempre. El 28 de diciembre de 1999 logramos que se detalle la manera en que el Estado debía acompañarme para construir mi casa con mi propio esfuerzo. Mi casa y la de todos los vecinos de la ex-AU3. Ya sabia que al ser una ley particular no contemplaba a todos los que tenían problemas como el mio. Pero sentaba un precedente para el arraigo y la continuidad de una política que luego ayudaríamos a difundir y multiplicar desde el ejemplo. La ley 324 me dio el derecho a transpirar una vez más para levantar las paredes de mi casa, la opción del programa lo llama “autoconstrucción”. El Gobierno solo debía darme un ladrillo nuevo por cada uno de los que yo ya había colocado en estos últimos 25 años. El actual Jefe de Gobierno ha desconocido todas las leyes y ha faltado a su palabra en cada compromiso asumido pretendiendo en estos 2 años de gestión avergonzarnos al proponernos un negocio a cambio de renunciar a nuestro derecho. Le resulta más barato a Mauricio Macri darnos en mano 90.000 $ y permitirnos viajar a radicarnos a cualquier lugar del mundo antes que darme esos ladrillos. No es el don de un ingeniero explicar eso y no recibir una sola pregunta, es su facilidad para evitar darnos la palabra. Ocupe una vivienda sin uso ni destino cierto porque lo necesitaba y desde hace 10 años no soy más un ocupante. Esos ladrillos se convirtieron en un objetivo muy importante para mi vida, para mi identidad. Ya muchos vecinos hicieron el canje y los despedí con respeto. Me agradecían a mi por semejante cantidad de dinero, si no hubiésemos estado todos esos años participando y organizando, nunca hubiesen tenido la oportunidad de recibir ese dinero. ¿Hace falta aclarar que algunos quedamos que no tenemos precio? No nos vamos a olvidar lo que nos costo convencer a cada vecino y cada representante en su momento. Y para encontrarle una solución a nuestro problema actual es necesario darles mi opinión, que es la misma que la de mis vecinos, y superar la parálisis actual apelando nuevamente a su conciencia. Mauricio Macri usted ya no tiene remedio. Quizá alguien descubra alguna vez como ponerlo preso junto a los responsables del incumplimiento y la defraudación de nuestra ley, de la constitución de la Ciudad y de la Patria, que solo pretendía darnos un hogar. En este bicentenario nosotros somos los desalojos más caros que esta dispuesto a pagar. Y eso nos convierte al menos en los más valuados de la toda la Argentina. En 2008, los 451 inmuebles desalojados en la Ciudad que llegue a constatar dejaron en la calle a mas familias de las que sus propias oficinas están dispuestas a documentar. No incluyo en esta cuenta los negocios que realizo con la ex-AU3. En 2009 los casos fueron muchos más. Quiero imaginarme este 2010 construyendo un futuro nuevo y estoy seguro que lo seguiremos haciendo a pesar del tiempo que nos hizo perder. Mis compañeros no se sorprenderán si les pido que hagamos un esfuerzo para nombrarlo el “Expulsor del bicentenario”, pero nunca creímos en las leyes declarativas, el consenso es es que usted sea el “expulsado del bicentenario” y no le demos oportunidad para organizar la huida. (*) José Acuña es miembro, en representación de los vecinos beneficiarios, de la Comisión de Seguimiento del Programa Ex-AU3 creado por la ley 324 de la Ciudad de Buenos Aires. DNI 11.428.306 El sábado 15/08 se festejó en Soldati con los chicos del barrio y de Bajo Flores el Día del Niño. Vimos la película “Minuscules – La vida privada de los insectos”, hicimos karaoke y comimos panchos y torta. Estas son algunas fotos de ese día…
![]() Y una película…
Jul
01
2009
CONCENTRACIÓN POR LA URBANIZACION DE LAS VILLASPublicado a las 15:08 del 1 Julio de 2009 por alejandro
El Jueves 25/06, vecinos y vecinas de distintas villas, organizados en el espacio “Villas Unidas por la Urbanización” nos concentramos frente a la Jefatura de Gobierno para exigir la urbanización participativa de nuestros barrios. Urbanización para nosotros no es abrir calles, es INTEGRARNOS al resto de la ciudad garantizando que se cumplan los derechos fundamentales: VIVIENDA DIGNA, EDUCACIÓN Y SALUD de calidad. El Jueves 25/06, vecinos y vecinas de distintas villas, organizados en el espacio “Villas Unidas por la Urbanización” nos concentramos frente a la Jefatura de Gobierno para exigir la urbanización participativa de nuestros barrios. Urbanización para nosotros no es abrir calles, es INTEGRARNOS al resto de la ciudad garantizando que se cumplan los derechos fundamentales: VIVIENDA DIGNA, EDUCACIÓN Y SALUD de calidad. |